Cuando observamos un césped artificial solemos prestar atención principalmente a aquello que vemos y tocamos: el color de las fibras, su suavidad, la altura, la densidad o el aspecto natural del conjunto. Sin embargo, existe una parte fundamental que normalmente pasa desapercibida porque queda completamente oculta una vez realizada la instalación: el backing.
El backing es la estructura situada en la parte inferior del césped artificial y cumple una función esencial. Es el soporte sobre el que se insertan y fijan las fibras que forman las briznas del césped.
Podríamos decir que constituye los cimientos del producto.
Un césped puede incorporar unas fibras excelentes, tener un color muy natural y ofrecer una pisada agradable, pero si esas fibras no permanecen correctamente sujetas a la base, el producto podría perder estabilidad y deteriorarse antes de tiempo.
Por este motivo, en Albergrass prestamos especial atención al backing y al proceso de acabado durante la fabricación de nuestro césped artificial.
¿Qué es el backing del césped artificial?
El backing es el soporte inferior del césped artificial sobre el que se fijan las fibras.
Si damos la vuelta a un rollo de césped artificial veremos una superficie completamente diferente a la parte verde que queda visible una vez instalado.
En esa zona encontramos la estructura sobre la que se han insertado los hilos durante el proceso de fabricación y el recubrimiento encargado de ayudar a mantenerlos firmemente sujetos.
Aunque habitualmente utilizamos la palabra backing para referirnos de forma general a toda esta zona inferior, técnicamente podemos distinguir diferentes elementos.
Por un lado se encuentra el backing primario, sobre el que se insertan las fibras.
Por otro, encontramos el recubrimiento o backing secundario, aplicado posteriormente para estabilizar el conjunto y reforzar la fijación de los hilos.
Ambas partes trabajan conjuntamente para conseguir que las fibras permanezcan correctamente sujetas durante la utilización del césped.
¿Cómo se fijan las fibras al backing?
La fabricación del césped artificial tiene importantes similitudes con determinados procesos utilizados en la industria textil.
Las fibras que posteriormente veremos como las briznas de césped se insertan en el soporte mediante un proceso conocido como tufting.
Durante este proceso, los hilos atraviesan el backing primario formando miles de puntadas.
Sin embargo, insertar las fibras no es suficiente.
Posteriormente debe realizarse una fase de acabado que ayude a fijarlas a la estructura inferior del césped y proporcione estabilidad al conjunto.
En esta fase se aplica un recubrimiento sobre la parte posterior.
Su función consiste, entre otras cosas, en ayudar a mantener los mechones de fibra firmemente sujetos al backing.
Cuanto mejor sea esta unión, más difícil resultará que las fibras puedan desprenderse como consecuencia de las pisadas y del uso habitual.
¿Por qué el backing influye en la durabilidad?
El jardín recibe continuamente esfuerzos que terminan transmitiéndose a las fibras.
Cada vez que caminamos sobre el césped, que los niños juegan, que una mascota corre o que desplazamos determinados elementos sobre la superficie, las fibras reciben una fuerza.
El backing tiene que ayudar a mantener esas fibras correctamente fijadas a pesar del uso continuado.
Por esta razón, una de las características importantes de un buen césped artificial es la capacidad de mantener los hilos unidos a su base.
Si la fijación fuera insuficiente, con el paso del tiempo podrían comenzar a desprenderse fibras y aparecer zonas deterioradas.
Por eso, cuando hablamos de duración del césped artificial, no debemos observar únicamente las características de aquello que vemos.
La resistencia del producto también depende de aquello que queda debajo.
Backing primario y backing secundario
Para entender mejor cómo funciona esta parte del césped artificial podemos distinguir dos conceptos.
Backing primario
Es la estructura sobre la que se introducen los hilos durante el proceso de tufting.
Su función es proporcionar soporte y estabilidad inicial al conjunto.
Las fibras atraviesan este tejido y quedan distribuidas según el diseño establecido para cada modelo de césped.
El número de puntadas, la separación entre ellas y la configuración de los hilos forman parte del diseño técnico del producto.
Backing secundario
Una vez insertadas las fibras se realiza posteriormente el proceso de acabado.
En esta fase puede aplicarse un recubrimiento destinado a reforzar la fijación de los hilos y aportar estabilidad estructural al conjunto.
Para estos recubrimientos pueden utilizarse diferentes materiales dependiendo del sistema de fabricación, entre ellos látex o poliuretano.
El material utilizado es importante, pero también lo son aspectos como la formulación, la cantidad aplicada, su distribución y el proceso de curado.
Por tanto, al igual que sucede con otros parámetros del césped artificial, no debemos valorar su calidad fijándonos únicamente en el nombre de un material.
¿Qué material utiliza Albergrass en el backing?
En Albergrass utilizamos látex en el acabado del césped artificial para ayudar a mantener las fibras correctamente fijadas a la estructura inferior.
Este material ofrece una combinación especialmente interesante entre resistencia y flexibilidad.
La flexibilidad es importante porque el césped artificial se suministra habitualmente en rollos y posteriormente debe manipularse durante su instalación.
Los profesionales tienen que extenderlo, ajustarlo al perímetro, realizar cortes y adaptarlo a esquinas, árboles, jardineras y otros elementos del espacio.
Por ello, necesitamos una estructura capaz de mantener correctamente unidos sus componentes sin impedir que el producto pueda manipularse durante la instalación.
En Albergrass cuidamos especialmente esta fase final de fabricación porque la correcta fijación de las fibras está directamente relacionada con la durabilidad del producto.
El backing y el drenaje del césped artificial
Otra característica que podemos observar al mirar la parte inferior del césped son los puntos o perforaciones destinados al drenaje.
El agua de lluvia, de una limpieza o de cualquier otra procedencia debe poder atravesar el césped y continuar hacia la superficie situada debajo.
Por eso, el diseño del producto debe permitir una evacuación adecuada.
Los modelos de Albergrass cuentan con una elevada capacidad de drenaje, que puede alcanzar los 52 litros por metro cuadrado y minuto.
Sin embargo, existe una distinción muy importante.
Que el propio césped tenga una buena capacidad para evacuar agua no significa que una instalación vaya a drenar correctamente si la superficie inferior está mal preparada.
El agua tiene que poder atravesar el césped, pero después también debe encontrar una vía de evacuación adecuada en el terreno.
Por eso resulta fundamental que la base sobre la que se realiza la instalación tenga la nivelación, compactación y capacidad de drenaje necesarias.
Backing y base drenante no son lo mismo
Estos dos conceptos pueden confundirse debido a que ambos se encuentran debajo de las fibras visibles.
Sin embargo, son completamente diferentes.
El backing forma parte del propio césped artificial y viene incorporado desde fábrica.
La base drenante pertenece a la preparación de la superficie sobre la que se instalará posteriormente el césped.
Por ejemplo, en una instalación sobre tierra puede ser necesario preparar previamente el terreno mediante materiales como zahorra o grava, compactarlo y colocar una malla antihierbas.
Después, sobre esa superficie preparada, se instala el rollo de césped con su correspondiente backing.
Podemos resumirlo de esta manera:
El backing pertenece al césped.
La base pertenece a la instalación.
Ambos son importantes para conseguir un buen resultado durante muchos años.
¿Se puede reconocer un buen backing a simple vista?
Observar la parte trasera de un césped puede proporcionar cierta información sobre su fabricación, aunque no permite determinar por sí sola toda la calidad del producto.
Podemos comprobar que el recubrimiento presente un acabado homogéneo, observar la disposición de las puntadas o revisar las perforaciones destinadas al drenaje.
Sin embargo, muchas de las propiedades realmente importantes no pueden evaluarse simplemente mirando el producto durante unos segundos.
Por ejemplo, existe un concepto técnico denominado tuft bind que hace referencia a la fuerza necesaria para extraer un mechón de fibra del backing.
Este tipo de parámetros permiten evaluar de una manera mucho más objetiva la capacidad de la estructura para mantener los hilos correctamente fijados.
Por eso, una vez más, la calidad de un césped artificial depende del diseño y fabricación del conjunto, no únicamente de aquello que podemos apreciar visualmente.
¿Un backing más grueso significa que es mejor?
No necesariamente.
El grosor puede aportar información, pero no constituye por sí solo una garantía de calidad.
Un backing debe combinar diferentes características: estabilidad, resistencia, buena fijación de las fibras y suficiente flexibilidad para permitir una correcta manipulación e instalación.
Un producto excesivamente rígido podría resultar más complicado de adaptar al espacio.
Por el contrario, una estructura que no proporcione suficiente estabilidad podría afectar al comportamiento del césped.
El objetivo consiste en encontrar un equilibrio adecuado para el tipo de producto y utilización previstos.
Esta misma lógica se aplica a muchos otros datos técnicos del césped artificial.
Más altura no significa automáticamente mayor calidad.
Más Decitex tampoco.
Más micras tampoco.
Y un backing aparentemente más pesado o grueso tampoco puede utilizarse aisladamente para determinar cuál es el mejor césped.
¿Cómo influye el backing durante la instalación?
El instalador trabaja directamente con la parte inferior del césped durante buena parte del proceso.
Los rollos deben cortarse para adaptarlos a las dimensiones del jardín o terraza y posteriormente realizar las uniones correspondientes.
Un backing flexible y estable facilita estas operaciones.
Además, la estructura inferior debe permitir realizar cortes limpios y mantener correctamente las fibras próximas a las zonas de unión y a los perímetros.
Una instalación bien realizada debe conseguir que, una vez terminado el trabajo, apenas podamos distinguir dónde se encuentran las diferentes piezas de césped.
Por eso la calidad del producto y la calidad de la instalación están estrechamente relacionadas.
El backing también forma parte de la calidad del césped artificial
Cuando elegimos césped artificial resulta lógico fijarnos primero en la parte visible.
Queremos un color natural.
Buscamos una textura agradable.
Nos fijamos en la altura.
Comprobamos la densidad.
Caminamos sobre una muestra para valorar la sensación de la pisada.
Todo esto es importante.
Pero un césped artificial está compuesto por mucho más que las fibras que vemos.
Debajo existe una estructura encargada de mantener miles de hilos firmemente unidos durante años.
Por eso el backing desempeña un papel fundamental en la estabilidad y durabilidad del producto.
Backing: la parte que no ves, pero sostiene todo el césped
El backing es uno de los mejores ejemplos de que la calidad del césped artificial no siempre puede apreciarse a simple vista.
Permanece oculto después de la instalación y probablemente nunca volveremos a verlo mientras disfrutamos del jardín.
Sin embargo, seguirá trabajando cada día.
Mantendrá las fibras sujetas mientras caminamos.
Ayudará a conservar la estabilidad de la estructura.
Permitirá que el agua atraviese el césped a través de los puntos destinados al drenaje.
Y formará parte de la resistencia global del producto durante toda su vida útil.
En Albergrass controlamos esta fase dentro de nuestro proceso de fabricación porque sabemos que un césped artificial duradero necesita unas buenas fibras, pero también una base capaz de mantenerlas en su sitio durante años.
Por eso, aunque el backing sea la parte menos visible del césped, es una de las que más importa.