Pasados los meses más crudos del invierno, es hora de preparar el jardín para la llegada del buen tiempo.
La subida de temperaturas y las tormentas primaverales aportan el calor y la humedad necesarios para el resurgimiento de la vida en el jardín.
La poda de los árboles de hoja perenne para su rebrote y el replantado de nuevas plantas para darle otro aire al jardín, son tareas habituales de esta estación.
Todas estas tareas van a ocasionar una serie de restos y desechos que han de ser retirados posteriormente.
Es entonces un buen momento para realizar unos breves trabajos de mantenimiento del césped artificial.
Un cepillado de toda la superficie va a hacer que el césped recupere la verticalidad y sensación de acolchado que haya podido perder con la nieve, heladas o lluvias persistentes.
Así lo tendremos debidamente preparado para los meses posteriores, donde le daremos un uso más intensivo.
Si además, la superficie donde está instalado es hormigón o baldosa, deberemos revisar las salidas de agua y sumideros (desagües) para que no tengamos ningún percance con las tormentas de primavera.
Si el terreno es de zahorra compactada, una revisión del anclaje y de todo el recinto para evitar que salgan malas hierbas completaría la puesta a punto del césped de nuestro jardín y devolverle todo el esplendor que perdió unos meses atrás con la llegada del invierno.
Como puedes ver, el mantenimiento de tu jardín es mínimo con césped artificial y te permite tener un jardín bonito y alegre durante todo el año
Si todavía no tienes instalado césped artificial y te lo estás planteando, contáctanos sin compromiso. Nuestros expertos estarán encantados de asesorarte e indicarte que modelos y características son los más adecuados a tu situación y lugar de colocación.